A 41 años de la desaparición y asesinato de Diego Fernández Lima, una nueva declaración testimonial volvió a poner bajo la lupa a Cristian Graf, ex compañero de colegio de la víctima y propietario de la vivienda del barrio porteño de Coghlan donde en 2025 fueron hallados restos óseos que pertenecerían al adolescente desaparecido en 1984.

La causa, que investiga la fiscalía encabezada por Martín López Perrando, sumó en los últimos días un testimonio considerado clave por los investigadores. Se trata de una persona que se presentó espontáneamente ante la Justicia y relató una conversación ocurrida durante una reunión social en 2017, donde uno de los asistentes habría hecho comentarios estremecedores sobre la posibilidad de cometer un crimen y ocultar el cuerpo sin dejar rastros.

La inquietante frase que reavivó las sospechas

Según consta en el expediente judicial, el testigo aseguró haber escuchado a un hombre de apellido alemán decir durante un asado realizado en 2011: “Vos podés matar a alguien y hacerlo desaparecer sin problemas”.

La declaración generó fuerte impacto dentro de la investigación porque, además, el mismo hombre habría relatado un episodio vinculado a un compañero de colegio de su hijo con quien existían conflictos previos.

De acuerdo con el testimonio, el adolescente habría sido engañado para asistir a una vivienda bajo el pretexto de encontrarse con una chica que le gustaba. Una vez allí, padre e hijo lo habrían reducido dentro del baño de la casa y asesinado de una puñalada en la espalda.

Siempre según el relato aportado a la Justicia, el cuerpo habría sido enterrado en el patio de la propiedad para ocultar el crimen.

Diego Fernández Lima desapareció en 1984

Diego Fernández Lima tenía apenas 16 años cuando desapareció el 26 de julio de 1984. Durante décadas, el caso permaneció rodeado de misterio y sin respuestas concretas para la familia.

Sin embargo, el hallazgo de restos humanos en mayo de 2025 dentro de una casa ubicada sobre avenida Congreso al 3700, en el barrio de Coghlan, cambió por completo el rumbo de la investigación.

La propiedad pertenecía a la familia Graf y desde entonces Cristian Graf quedó nuevamente bajo sospecha como una de las personas vinculadas al caso.

Los investigadores ya seguían una línea relacionada con viejos conflictos entre Diego y Graf, pero las recientes declaraciones reforzaron la hipótesis de que el adolescente habría sido llevado mediante un engaño hasta la vivienda donde finalmente fue asesinado.

El rol de una joven y la hipótesis de la emboscada

Otro de los elementos que ahora analiza la fiscalía es la posible participación de una joven que habría sido utilizada como señuelo para convencer a Diego Fernández Lima de asistir al encuentro.

La hipótesis sostiene que la víctima fue citada a la casa con la excusa de participar de una reunión social donde estaría presente una chica que le interesaba sentimentalmente.

Para los investigadores, este dato podría explicar por qué el adolescente acudió voluntariamente al lugar donde luego habría ocurrido el crimen.

El peritaje con georradar que podría abrir nuevas excavaciones

En paralelo a las declaraciones testimoniales, la causa tuvo un avance técnico clave gracias a un nuevo peritaje realizado por especialistas de Gendarmería Nacional.

Los trabajos se desarrollaron en distintos sectores del patio trasero de la vivienda de Coghlan donde aparecieron los restos óseos.

Según el informe pericial, el georradar detectó una “anomalía geofísica” junto a la medianera derecha del terreno, una situación que podría indicar alteraciones compatibles con enterramientos previos.

Frente a este hallazgo, los especialistas recomendaron realizar nuevas excavaciones para profundizar la búsqueda de evidencia.

La fiscalía ahora analiza los próximos pasos de una investigación que, más de cuatro décadas después, sigue sumando elementos que podrían ayudar a reconstruir qué ocurrió con Diego Fernández Lima.